Mientras la ajustada segunda vuelta presidencial entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez ha ingresado a una nueva etapa marcada por pedidos de nulidad, impugnaciones y revisiones de actas ante los organismos electorales, el excandidato presidencial Mesías Guevara advirtió que el verdadero desafío comenzará después de que se proclame al ganador. A su juicio, el próximo gobierno asumirá el poder en un país profundamente fragmentado, con una legitimidad debilitada por la estrecha diferencia electoral y una ciudadanía dividida territorial y políticamente.
Durante una entrevista en Convoca en Vivo, Guevara sostuvo que los recursos presentados por Fuerza Popular y Juntos por el Perú reflejan una elección definida voto a voto y trasladada ahora a los Jurados Electorales Especiales y al Jurado Nacional de Elecciones.
“Si hacemos un análisis, vemos que el Perú ha terminado partido. Yo diría hasta en tres partes”, afirmó. Según explicó, la costa y parte de la Amazonía respaldaron mayoritariamente a Fujimori, mientras que el sur andino y gran parte de las provincias se inclinaron por Sánchez, a lo que se suma el voto de los peruanos en el extranjero, que favoreció a la candidata de Fuerza Popular.
En ese contexto, Guevara alertó que una eventual victoria de Fujimori podría desencadenar protestas en el sur del país y obligaría a realizar importantes gestos de reconciliación hacia los sectores que se sienten excluidos del Estado y que aún reclaman justicia por las víctimas de las protestas sociales ocurridas durante el gobierno de Dina Boluarte.
Advierte protestas si gana Fujimori
Uno de los planteamientos más relevantes de Guevara fue su evaluación sobre las consecuencias políticas de una eventual victoria de Keiko Fujimori. “Creo que sí van a haber algunas protestas en el sur y en el Ande”, señaló.
El político consideró que la distribución territorial del voto podría generar cuestionamientos al nuevo gobierno: “de ganar y de confirmarse el triunfo de la señora Fujimori tendría que hacerse unos gestos muy grandes hacia esa parte del país”.
Asimismo, vinculó ese desafío con la demanda de justicia por las víctimas de las protestas sociales ocurridas durante el gobierno de Dina Boluarte.
Sin embargo, Guevara fue particularmente crítico respecto a la relación del fujimorismo con las demandas de los familiares de las víctimas de las protestas.
“No creo que haya un mensaje claro de reconciliación por parte de la señora Fujimori”, afirmó.
Recordó que tanto la presidenta Dina Boluarte como el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, respaldaron públicamente la candidatura de Fujimori durante la campaña. En ese contexto, consideró difícil que exista un acercamiento inmediato hacia los sectores afectados por la represión estatal.
El excandidato señaló que la permanencia de una “herida abierta” dependerá de las decisiones que adopte un eventual gobierno fujimorista respecto a las investigaciones y a las demandas de justicia de los familiares de los fallecidos.
El antifujimorismo volvió a activarse, pero no alcanzó
Sobre las alianzas políticas y los respaldos que marcaron la segunda vuelta, Guevara consideró que el factor decisivo en favor de Roberto Sánchez fue la reactivación del voto antifujimorista.
Según su análisis, el rechazo al fujimorismo logró movilizar nuevamente sectores del electorado, aunque de manera tardía.
“Se reactivó un poco tarde el antifujimorismo, el ‘No a Keiko’ se activó, pero creo que faltó activarse más, no le alcanzó”, indicó.
Paralelamente, señaló que la campaña de Fujimori se vio favorecida por narrativas asociadas al “miedo al comunismo” y a la figura de Antauro Humala.
Guevara también dirigió críticas a algunos excandidatos presidenciales que evitaron respaldar a alguno de los finalistas.
Sin mencionar a otros actores políticos, cuestionó directamente la posición asumida por Jorge Nieto, quien promovió el voto viciado durante la segunda vuelta.
“Optó por una indefinición a través del voto viciado”, señaló. Para Guevara, el contexto político exigía que los líderes asumieran una posición clara frente a las dos opciones en competencia.
“Los personeros son los guardianes de la victoria”
Respecto a las impugnaciones y pedidos de nulidad presentados por ambos partidos, Guevara defendió el derecho de las organizaciones políticas a desplegar personeros y presentar recursos electorales.
“Los personeros son actores claves, vigilantes. Muchos los llaman los guardianes de la victoria”, sostuvo.
Sin embargo, cuestionó que la elección haya llegado a un escenario en el que ambas candidaturas disputan cada voto mediante recursos legales.
“Ambos se han convertido en migajeros, es decir, están peleándose por la migaja de los votos para llegar a una alta magistratura como ser el presidente de la República”, afirmó.
Añadió que la extrema fragmentación electoral es consecuencia de decisiones impulsadas desde el Congreso durante los últimos años.
El poder que tendrá el nuevo Congreso
Otra de las advertencias más fuertes de Guevara estuvo dirigida al nuevo mapa parlamentario.
Según sostuvo, los electores no lograron castigar a las fuerzas políticas que actualmente dominan el Congreso y, por el contrario, les otorgaron más poder.
“Los que van a tener una mayoría relativa son aquellos partidos que han hecho mucho daño al país, que son Fuerza Popular y Renovación Popular”, afirmó.
El excandidato consideró que estas agrupaciones tendrán una posición determinante tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados.
“Los peruanos le hemos entregado el puñal, el cuchillo, a nuestros propios verdugos para que nos sigan cortando el cuello”, manifestó.
Frente al escenario que deja la segunda vuelta, Guevara sostuvo que cualquiera sea el ganador deberá abandonar la lógica partidaria y gobernar con una visión nacional.
“Tienen que hacer un gobierno que nos saque de este atolladero con una visión eminentemente estadista”, afirmó.
Según explicó, el próximo presidente deberá priorizar la transparencia, la eficacia y la reconstrucción de los consensos en un país que considera profundamente fracturado.
“Ya dejarse la camiseta de su partido político y pensar en función de los intereses de la nación”, concluyó.