En diálogo con Convoca en Vivo, Fernando Tuesta, exjefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) cuestionó las reformas impulsadas por el Parlamento y explicó que las elecciones de 2026 estarán marcadas por una cédula sobredimensionada, cinco votaciones simultáneas y 38 partidos en competencia, un escenario que podría generar confusión masiva, errores en el voto y mayor vulnerabilidad a la desinformación ciudadana.

El Perú se prepara para un proceso electoral sin precedentes que definirá a todas sus autoridades en un mismo año y bajo nuevas reglas aprobadas por el Congreso. La simultaneidad de cinco elecciones, la participación de 38 organizaciones políticas y el diseño de una cédula sobredimensionada configuran un escenario que, según el politólogo y exjefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fernando Tuesta, podría generar confusión masiva, errores en el voto y una mayor vulnerabilidad a la desinformación.

Durante el programa Convoca en Vivo, Tuesta advirtió que las elecciones generales de 2026 serán las más complejas que ha enfrentado el país, tanto por su diseño como por sus implicancias en la representación política. Señaló que este proceso es complejo porque gracias a las decisiones del Congreso de la República lo que tenemos son cinco elecciones concurrentes simultáneas

Por primera vez en décadas, los ciudadanos deberán elegir simultáneamente al presidente de la República, a los integrantes de la Cámara de Diputados, a los senadores mediante dos modalidades de acceso y a los representantes del Parlamento Andino. Esta multiplicidad de decisiones estará contenida en una sola cédula electoral. Esto que son cinco elecciones van a corresponder a cinco columnas dentro de la cédula. Eso ya es complejo, señaló Tuesta.

A esta estructura se suma la reinstauración del voto preferencial, que permite elegir candidatos específicos dentro de cada lista partidaria, lo que incrementa el número de decisiones que el elector puede tomar.

“Vamos a tener dos votos preferenciales para diputados, dos votos preferenciales para el acceso al Senado de lista única, un voto preferencial a nivel de la circunscripción regional, dos votos preferenciales para el Parlamento Andino”, detalló.

En total, el ejercicio completo del voto podría implicar un número elevado de marcas en la cédula. “En resumen, si una persona quiere ejercer su derecho a voto con todas las posibilidades que tiene, tiene que hacer 12 marcas”, precisó.

 

 

 

 

El impacto de las decisiones del Congreso

Tuesta atribuyó directamente esta complejidad a las reformas aprobadas por el actual Congreso, que definieron el nuevo diseño del Parlamento bicameral y rechazaron propuestas técnicas que buscaban facilitar el proceso de votación.

“Hay una serie de consideraciones que el Congreso no toma en cuenta o desconoce”, señaló. Entre estas decisiones, destacó la negativa del Legislativo a permitir el uso de dos cédulas separadas, una alternativa que habría simplificado el proceso electoral.

“La ONPE fue al Congreso y dijo: ‘Esto es complejo y es necesario, déjenme hacer dos cédulas’. Y el Congreso, ¿qué dijo? No, todo en una”, relató.

Según explicó, esta decisión redujo el margen de maniobra del organismo electoral para facilitar la experiencia del votante. Acá lo que hace el Congreso es poner una serie de limitaciones a la par que introduce una serie de problemas, afirmó. El especialista también cuestionó el proceso mediante el cual se aprobaron estas reformas. Es una combinación de intereses pequeños más ignorancia.

Una cédula sin precedentes

La complejidad del proceso se ve agravada por la cantidad de organizaciones políticas que competirán en las elecciones. Con 38 partidos en contienda, la cédula electoral alcanzará dimensiones inéditas.

“Tenemos una cédula 44 centímetros por 42, no la más larga del siglo, de la historia”, afirmó. Esta cédula concentrará cinco columnas y decenas de opciones, obligando al ciudadano a ubicar su preferencia entre múltiples filas y columnas.

“Lo que creo que va a ocurrir es que tú vas a tener, te vas a enfrentar a un sabanón”, advirtió. El especialista explicó que incluso identificar una organización política podría resultar complicado, especialmente si el partido se ubica en los últimos lugares del sorteo.

“Digamos que el partido que tú quieres votar por presidente le tocó el número 27. Vas a agarrar la cédula de 38 filas. ¿Qué tienes que hacer? A ver dónde encuentro mi partido, tipo bingo”, describió. Este nivel de complejidad, señaló, incrementa el riesgo de errores involuntarios en la votación.

“Si voto mal y hay una alta posibilidad que votes mal dado esa complejidad, es un problema porque tu voto, tu deseo, la voluntad de cada uno de nosotros no será reflejada”, alertó. Además, la confusión podría llevar a que algunos ciudadanos opten por dejar su voto en blanco.

“Por el temor y la confusión, lo voy a dejar en blanco, en cuya consecuencia estoy dejando que otros decidan por mí”, advirtió.

cedula electoral
La presentación de los diseños de las cédulas de votación para las Elecciones Generales 2026. Foto: ONPE
 

Un desafío incluso para los ciudadanos informados

Tuesta advirtió que la complejidad del sistema no solo afectará a los votantes menos familiarizados con la política, sino también a aquellos que siguen de cerca los asuntos públicos.

“Las personas que están más atentas a la política, los políticos, los medios, los periodistas, los académicos tienen problemas para entender. Imagínate el ciudadano”, afirmó. En este contexto, destacó la necesidad de un esfuerzo conjunto para informar adecuadamente a la población.

El paso número uno es cómo votar, porque si no sabes votar lo demás no tiene sentido, señaló. También subrayó las limitaciones de las autoridades electorales para educar a la totalidad del electorado.

“Llegar a 27 millones y medio de electores, sobre todo la mayoría resistentes a estar delante de programas de noticias políticos, es muy difícil y entonces todos debemos colaborar”, explicó.

Infracciones electorales y desigualdad en los recursos

El especialista también abordó los desafíos relacionados con el cumplimiento de las normas electorales, especialmente en lo referido a la propaganda política. “Está prohibido hacer uso de locales públicos de todo tipo: municipalidades, escuelas estatales, iglesias”, precisó. Estas infracciones pueden ser sancionadas con multas significativas.

“Son multas que no son menores de 30 UIT y no mayores de 100, que es casi medio millón de soles”, indicó. Sin embargo, el control efectivo de estas infracciones resulta complejo debido al gran número de candidaturas.

“Hay cerca de 8.500 candidatos dispersos a lo largo y ancho del país. Es difícil”, explicó. Además, señaló que existe una ventaja estructural para las organizaciones políticas con mayores recursos.

“¿Quiénes son los partidos que más tienen? Los partidos que están en Congreso, los que ya hicieron caja hace rato”, afirmó.

propaganda electoral prohibida

 

El riesgo de la desinformación

El proceso electoral de 2026 no solo definirá al próximo presidente y al nuevo Congreso, sino que marcará una renovación completa de la representación política en el país.“Este año se van a cambiar todo el cuerpo representativo del país, desde el presidente de la República hasta el último concejal de un distrito”, señaló.

Por ello, Tuesta enfatizó la importancia de que los ciudadanos se mantengan informados y participen activamente en el proceso.“Si te alejas de los asuntos de interés público, eres vulnerable a la desinformación”, advirtió.

También alertó sobre el impacto creciente de las noticias falsas, especialmente en el entorno digital. Eres vulnerable a los fake news que llegan o llegarán mucho en tus redes sociales, indicó.

Finalmente, subrayó que el desinterés ciudadano puede tener consecuencias directas en la calidad de la democracia. Mientras menos atentos estén, son los más vulnerables y nadie quiere dejar que otros decidan por su futuro, concluyó.