La coyuntura política se agitó tras conocerse que el economista Hernando de Soto no asumiría finalmente la Presidencia del Consejo de Ministros, pese a que su nombre había sido anunciado y difundido en diversos medios. En su lugar, el Ejecutivo designó a Denise Miralles como nueva jefa del gabinete.
Según la versión oficial, no se lograron consensos políticos sobre la conformación del gabinete ni sobre las propuestas planteadas por De Soto. El economista, por su parte, afirmó que entregó una lista de ministros y luego dejó de recibir comunicación desde Palacio, enterándose del cambio por la prensa. En un comunicado titulado “Todos fuimos engañados y yo fui el primero”, sostuvo que el poder estaría “secuestrado” por grupos políticos y lobistas.
En este contexto también se mencionó la intervención del líder de César Acuña, quien habría intentado comunicarse con De Soto durante el proceso. El episodio refuerza la percepción de inestabilidad política en un escenario donde el Congreso mantiene una influencia determinante sobre el Ejecutivo.
Para analizar el escenario electoral, el programa entrevistó a Laura Amaya, jefa de proyectos del área de Estudios de Opinión del IEP.
La encuesta, aplicada a nivel nacional entre el 13 y el 18 de febrero, muestra que más del 50% de encuestados afirmó que nunca votaría por Keiko Fujimori, colocándola como la candidata con mayor rechazo, seguida por César Acuña y Rafael López Aliaga. Un fuerte antivoto. Según el análisis del IEP, este nivel de rechazo podría incidir en el desarrollo de la campaña en los próximos meses.
Rafael López Aliaga se mantiene en el primer lugar de intención de voto, mientras que Keiko Fujimori ocupa el segundo puesto con 10,3%, aunque sin un crecimiento estadísticamente significativo.
Uno de los datos más relevantes es la reducción del porcentaje de indecisos: el grupo que no elegía candidato pasó de alrededor de 45% a 35,8%. Aunque persiste la incertidumbre, se observa un leve “calentamiento” de la campaña.
El estudio también detecta una fuerte desconfianza hacia la política y las instituciones. El interés en la política disminuyó respecto a enero, y la fragmentación de candidaturas complica la decisión del electorado. La reconfiguración del sistema bicameral —con elección de Cámara de Diputados y Senado— añade complejidad al proceso.
En la segunda parte del programa se presentó la sección “Voto y Poder”, dedicada a entrevistas con candidatos al Congreso. El invitado fue Edy Román, postulante a la Cámara de Diputados por el partido Frente Esperanza, liderado por Fernando Olivera.
Román centró su propuesta en la lucha contra la corrupción, planteando la necesidad de una reforma estructural del sistema de justicia y mayores sanciones para empresas involucradas en actos ilícitos. Señaló que existen alrededor de 2.400 obras públicas paralizadas en el país, muchas de ellas —según afirmó— por expedientes técnicos deficientes o direccionados.
El candidato también cuestionó el funcionamiento de empresas públicas monopólicas como Sedapal, en el contexto del reciente incremento tarifario del agua en Lima. Indicó que el Congreso debe ejercer una fiscalización estricta sobre la ejecución presupuestal y la calidad del gasto.
Durante la entrevista, se le preguntó además por la hoja de vida de Fernando Olivera, específicamente por la ausencia de declaración de ingresos económicos. Román respondió que no contaba con detalles sobre ese punto, pero señaló que el líder de su partido realiza consultorías y asesorías profesionales:
“Tengo entendido que asesora y hace consultorías externas. Yo no he visto exactamente su hoja de vida (…) Yo no lo tomaría como un misterio, sino como de repente una estrategia; la verdad, no podría opinar sobre eso”.
.
El programa cerró con una reflexión sobre el momento político: un Congreso con alta desaprobación, un Ejecutivo debilitado y una ciudadanía que observa con escepticismo.
Las cifras del IEP muestran un escenario fragmentado, con liderazgos sin crecimiento claro y un antivoto que podría resultar decisivo. La volatilidad política —evidenciada en el fallido nombramiento de premier— añade incertidumbre a una campaña ya compleja por la multiplicidad de candidatos y la reconfiguración institucional.
A pocos meses de las Elecciones 2026, el panorama combina estancamiento en la intención de voto, alto rechazo a figuras tradicionales y un electorado que aún busca alternativas en medio de la desconfianza