Estudios elaborados por la Dirección de Evaluación Ambiental del OEFA han concluido que existe una vinculación entre casos de contaminación ambiental en esa provincia cusqueña y la operación de la mina de la multinacional suiza Glencore. La entidad estatal ya ha realizado 18 talleres de presentación de las conclusiones con las poblaciones de Espinar. Sin embargo, organizaciones de la sociedad civil indican que los talleres son muy técnicos y las poblaciones no comprenden el origen y las consecuencias de los informes.
 

Siete informes de evaluación ambiental elaborados por el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), entre 2022 y 2023, han concluido que la compañía Antapaccay, una de las cuatro mineras del grupo suizo Glencore en Perú, está vinculada a la contaminación del aire, agua y vegetación de la provincia de Espinar.

Las denuncias sobre contaminación ambiental ya eran expresadas desde 2012, cuando la población de Espinar advertía que las operaciones de la mina afectaban la salud de las comunidades a causa de los metales tóxicos. En el entorno de la minera existen trece comunidades campesinas.

 

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Los informes del OEFA sobre la contaminación vinculada a Antapaccay está siendo informado en reuniones en la provincia de Espinar, dijo OEFA. Foto: Difusión

 

También se recuerda que solo entre 2012 y el 2021, diferentes entidades públicas como el Ministerio de Energía y Minas, el Censopas, la Dirección Regional de Salud del Cusco y la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) presentaron informes que evidenciaban la contaminación ambiental en Espinar. 

En uno de los informes, el 438-2022-OEFA/DEAM-STEC, se concluye que las concentraciones de material particulado (PM10) —partículas de polvo, cenizas, metales, hollín, etc.— en una estación de monitoreo excedieron el valor de los estándares de calidad ambiental en tres oportunidades durante los 10 días en que se hicieron los análisis. Para el Oefa, el polvo tóxico tendría como origen las actividades de movimiento y transporte de mineral y las voladuras que se realizan en la mina Antapaccay.

 

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Una de las estaciones de monitoreo donde se encontró excesos de material se ubicó aproximadamente a 600 metros del borde del tajo sur de la mina Antapaccay.
 

En otras dos estaciones de monitoreo también se detectó exceso de material particulado, en 15 y 19 oportunidades en los 30 días de monitoreo. Estos materiales tienen impurezas de cobre, hierro y magnesio. El informe también concluye que la presencia de estos metales "refleja la influencia directa de la actividad minera en la composición del material particulado", en referencia a la actividad de la minera Antapaccay.

Según el informe 64-2023, el área de mayor afectación por este polvo comprende a la comunidad originaria de Alto Huarca, a la comunidad de Alto Aira Ccollana y la zona de Katahuitaña.

 

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El área de mayor afectación por material particulado proveniente de las operaciones mineras incluye a siete comunidades.
 

En otro análisis, el N° 095-2023-OEFA/DEAM-STEC, sobre la calidad del agua superficial, se determina que en el río Tintaya existen concentraciones de cloruros que superaron o estuvieron fuera de los compromisos ambientales de la minera Antapaccay. Según ese informe de Oefa, esto difiere de los compromisos de la minera Antapaccay.

De hecho, de acuerdo con su Estudio de Impacto Ambiental, del 2010, la subsidiaria de Glencore debía suministrar agua de calidad a las comunidades del río Tintaya, con fines de irrigación y de hidratación del ganado.

 

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El informe de OEFA la temporada seca de río Tintaya presentó concentraciones de cloruros elevados que difieren con el compromiso de la minera de suministrar agua de calidad para la agricultura y la ganadería.
 

En tanto, en la subcuenca del río Cañipía, principal fuente de agua para las poblaciones de la parte baja de Espinar, Oefa encontró que los líquidos generados por residuos mineros en el Botadero Sur de la mina fluyen a través de un cauce antiguo. Estos fluidos tóxicos (llamados "lixiviados") llegan al río Chalchamayo.

Además, en el sector del río Ccoloyo, se concluye que las aguas del afloramiento resultan tóxicas para la vida acuática, al alcanzar el factor de mayor valor sobre el límite máximo de toxicidad aguda. 

 

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Líquidos tóxicos provenientes de uno de los botaderos de la minera alcanzaron al río Chalchamayo. 
 

Los problemas de concentración de metales en niveles tóxicos vinculados a Antapaccay también afectan la vegetación que es fuente de alimento del ganado ovino y vacuno de la zona, así como de la fauna silvestre. Las muestras tomadas por Oefa revelan que se han superado los niveles de concentración crítica de cobre en material particulado proveniente de la mina .

También las concentraciones de metales en vegetación cercanas al depósito de relaves Huinipampa de Antapaccay fueron elevadas. Respecto a la contaminación por molibdeno, se encontró que las plantas tienen concentraciones de partículas que superan los valores establecidos. Y estas son la principal fuente de alimento del ganado criado en Espinar. 

"Asimismo, las concentraciones de molibdeno y sulfato en el tejido vegetal superaron los valores establecidos sobre los niveles máximos tolerables en el alimento de vacas y ovejas, y de cobre en el alimento de ovejas", concluye el informe 00146- 2023-OEFA/DEAM-STEC.

 

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Uno de los informes señala que se encontró concentraciones en excesos de molibdeno en la vegetación que es de alimento del ganado de Espinar.

 

Exigen justicia ambiental

La dirigente de Espinar, Elsa Merma, quien preside la Asociación de Mujeres Defensoras del Territorio y la Cultura K’ana de Espinar, dijo a Convoca.pe que están muy preocupados por la afectación de la empresa minera a su vida diaria. Exigen que la multinacional suiza repare los daños generados por su operación extractiva.

"El río Cañipía es una vena que pasa por diferentes comunidades. Si ahí estás cuidando tu ganado, se tiene que consumir el agua, no hay otra fuente, esté contaminado o no. Nosotros no tenemos agua potable en el caño y tenemos que consumir de los canales. ¿Qué se puede hacer?", dijo Merma.

 

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Elsa Merma, dirigente de Espinar, exigen que la minera Antapaccay debe reparar el daño causado. Foto: Convoca.pe

 

Al respecto, Ana Leyva, abogada especialista en temas minero ambientales y subdirectora de la ONG CooperAcción, señaló que la socialización de los informes de Oefa a las comunidades de Espinar ha sido muy técnica. Por ello, están coordinando con Derechos Humanos Sin Fronteras (DHSF) y otras organizaciones para "traducir" los informes a un "lenguaje sencillo".

Leyva también indicó que se buscará hacer incidencia internacional sobre los resultados de los informes para lograr avanzar en la justicia ambiental y social. Para Cooperacción, estos documentos públicos que demuestran vinculación entre la contaminación en comunidades y la actividad minera también es un tema de responsabilidad de los Estados de donde provienen las inversiones, así como de sus financistas en el marco de la debida diligencia.

El OEFA comunicó a Convoca.pe que sus especialistas han realizado la presentación de sus resultados en un total de 18 talleres en 2023. En una primera etapa, en septiembre, se realizaron 10 encuentros. En una segunda etapa, en noviembre, fueron ocho talleres.


Sanciones ambientales

A fines del 2015, Convoca.pe publicó un reportaje que revela los casos de exposición a altos niveles de metales tóxicos de más de cien pobladores de comunidades de Espinar. Además, la contaminación ambiental y en las personas en zonas mineras de once regiones del país ha sido documentada también en el especial Expediente Tóxico.

Según los datos que se registran en la plataforma Convoca Deep Data, entre 2015 y 2021 se registraron 15 resoluciones de sanción del Oefa contra Antapaccay por infracciones ambientales. De estas sanciones, sólo en cinco casos se emitieron multas que suman 382 mil 663 mil soles.

En el resto de casos, 10, se aplicó la “Ley del Paquetazo Ambiental”, que encontró responsabilidades en la compañía, pero no la penalizó económicamente, ya que mientras duró la norma se aplicó para condonar multas por incumplimientos ambientales.