Con el 100% de actas contabilizadas por la ONPE, Keiko Fujimori obtuvo 2'877,678 votos (17.18%), Roberto Sánchez 2'015,114 votos (12.03%) y Rafael López Aliaga 1'993,904 votos (11.90%). La diferencia final entre el segundo y el tercer lugar fue de 21,210 votos, un margen estrecho que se mantuvo en tensión durante semanas pero que nunca estuvo en riesgo matemático real.
Fernando Tuesta Soldevilla, exjefe de la ONPE, lo había explicado en Convoca En Vivo: Las actas que faltan en número de electores es menor que el número de votos que ahora diferencia Roberto Sánchez de Rafael López Aliaga. En consecuencia, imaginemos que el 100% hubiera en esas actas no hubieran votado por López Aliaga, ni siquiera así lo logra alcanzar. Por eso es irreversible.
El JNE proclamará oficialmente los resultados este domingo 17 de mayo. A partir de ese momento, el reloj empieza a correr para la segunda vuelta del 7 de junio, con apenas tres semanas de campaña por delante.
"Todo este problema lo que ha hecho es estrechar la campaña de la segunda vuelta porque a estas alturas debiéramos estar escuchando lo que dicen los candidatos. Si estamos a tres semanas, ya el siguiente domingo estaremos de repente un primer debate, cosa que difícilmente va a ocurrir", advirtió Tuesta Soldevilla.
Una segunda vuelta de pronóstico reservado
Para Tuesta Soldevilla, el cruce entre Sánchez y Fujimori plantea dinámicas complejas para ambos candidatos.
Sobre Keiko Fujimori, señaló que es "la más experimentada candidata a la presidencia que ha habido en la historia porque ha participado con esta en ocho elecciones, cuatro primeras vueltas y cuatro segundas vueltas". Pero también apuntó la dificultad que eso representa: "A Keiko la conocemos por todos los costados. Entonces, no es fácil también para ella. Ella ya es una conocida."
En el caso de Roberto Sánchez, Tuesta identificó una limitación clave respecto a su base electoral: "Tiene mayor manejo en general, ciertamente no tiene lo que Castillo sí, que es un electorado con quien se sentían representados y básicamente esto tiene que ver con lo que se ha denominado una representación identitaria. Cosa que no la tiene una persona como Roberto Sánchez. ¿Podrá Roberto Sánchez conectarse emotivamente, además con un electorado mayor que meramente castillista?"
El analista también explicó cómo Keiko Fujimori manejó estratégicamente la primera vuelta: "¿Qué aprendió Keiko Fujimori? Es no pelearse con nadie. Seguramente guardaremos nuestras municiones para la segunda vuelta, pero en la primera no pelearse con nadie."
Y sobre la narrativa de fraude de López Aliaga, Tuesta fue preciso: "Lo que aprendió era decir que iba a haber fraude desde antes de la elección."
El plan de Juntos por el Perú: derogar las leyes procrimen
José Domingo Pérez, ex fiscal del caso Lava Jato y miembro del equipo técnico de Juntos por el Perú, detalló en Convoca En Vivo cuál es su rol en la etapa que viene.
"A mí se me ha encargado la labor de vocería en lo que viene a ser el equipo técnico para lo que tiene que ser la reforma del sistema de justicia, aspectos relacionados con el tema de seguridad ciudadana, la derogación de las leyes procrimen", explicó Pérez.
El equipo técnico sesiona dos veces por semana con profesionales invitados por el propio candidato, y prevé incrementar las horas de trabajo conforme se acerquen los debates que fijen las autoridades electorales.
Sobre las posibilidades reales de derogar ese paquete normativo, Pérez considera que existen condiciones para construir consensos en el nuevo Congreso: "Hay otras agrupaciones como la del buen gobierno, la propia organización política Obras, que creo que se pueden llegar a los entendimientos dentro de lo que debe ser el desarrollo parlamentario."
Su argumento central apunta al costo político que tuvo alinearse al fujimorismo en el Congreso que termina: "Todas esas agrupaciones políticas que se alinearon al fujimorismo han terminado por desaparecer del escenario político."
La acusación contra Sánchez
Durante esta semana, la agenda del equipo técnico de Juntos por el Perú fue absorbida por las informaciones sobre una acusación del Ministerio Público contra Roberto Sánchez. Pérez explicó el estado real del proceso.
"El proceso se encuentra todavía en una etapa intermedia, es decir, la fiscalía ha presentado una acusación, pero no está pronto a iniciar su juicio oral ni siquiera este año. Incluso aún la defensa de Roberto Sánchez no ha presentado los mecanismos de defensa de oposición a lo que es esta acusación", precisó.
Según Pérez, el candidato es acusado por un delito para el cual no tenía competencia: "Se acusa por un delito en el que Roberto Sánchez no tiene la competencia o la facultad, porque quienes presentan la información o quienes declaran la información contable de un partido es el tesorero o es el contador."
Lo que más llamó su atención fue la intervención pública del fiscal de la nación, Tomás Gálvez: "Llama mucho la atención que el señor Tomás Gálvez haya salido públicamente a decir que esta acusación va a afectar la candidatura de Roberto Sánchez, incluso advirtiendo de que esto podría implicarle una restricción a sus derechos que tiene el candidato."
Esa escena, combinada con la imagen del fiscal Gálvez bailando con Patricia Benavides —exfiscal de la nación investigada cuyo caso fue archivado— llevó a Pérez a cuestionar directamente la independencia de la institución: "Queda claro de que la impunidad baila frente a los ojos de los peruanos. Queda claro que el pacto mafioso está sentado en la cabeza de la fiscalía."