Los hombres y mujeres de la pesca artesanal sufren las consecuencias de un desastre ambiental que les impide obtener los frutos del oceáno. Mientras que ellos luchan para mantener a sus hogares, Repsol no termina de asistirlos a todos. En tanto, ni Produce ni MEF pudieron señalar a cuánto asciende la partida económica que destinarán para el bono excepcional en favor de los afectados

En el mar de Ventanilla, Ancón y Chancay, en medio del tóxico petróleo que parece no dar tregua, flota la incertidumbre de cientos de pescadores que ya no pueden echar sus redes y ganarse el sustento para sus hogares. Desde el pasado 15 de enero, se encuentra paralizada su actividad económica debido al masivo derrame de hidrocarburo ocasionado en las inmediaciones de Refinería La Pampilla, propiedad del grupo Repsol.

Y esta angustia se vuelve más pesada porque, a 20 días del desastre ecológico, ni Repsol ni el propio Estado tienen totalmente resuelta la anunciada entrega de bonos o ayudas similares para estas personas.

“Tenemos conversación con Repsol, pero aún no hay nada concreto porque estamos en diálogo (…). Con el Ministerio de la Producción también estamos en conversaciones”, explicó a Convoca.pe el secretario de defensa de la Asociación de Pescadores Artesanales de Ancón (Apescaa), Kevin Villegas. Más allá del diálogo, ¿qué se ha hecho?


La afectación en cifras

Solo en enero del 2020, los pescadores de Ancón movilizaron USD $159,128 y sus pares de Chancay, USD $133,040, según el informe “Estimación del valor en playa de la pesca costera artesanal de Ancón y Chancay”, elaborado recientemente por la ONG Oceana, que promueve el cuidado del mar y sus especies. Para estimar el daño generado por el derrame de crudo en esta actividad, la organización también ha considerado los ingresos promedio obtenidos durante el mismo mes de los años 2016 al 2020.

“Lo que hemos hecho es calcular en los eneros de cada uno de esos años, del 2016 al 2020, cuánto era el valor de los desembarques costeros y no costeros en Chancay y Ancón. Lo que tenemos es 1 millón 100 mil dólares en promedio el valor de esos desembarques, y ese sería aproximadamente el valor de lo que se estaría dejando de percibir en desembarques hasta cuando se cumpla un mes sin que nadie salga a pescar”, explica Juan Carlos Sueiro a Convoca.pe, experto de Oceana.

 

CUADRO OCEANA
Cuadro muestra el promedio de las ganancias que los pescadores obtuvieron en los años anteriores. Fuente: Oceana.  

 

En este marco, Sueiro confirma que si el promedio de ganancias de cada enero es de 1.1 millón de dólares, al haber pasado 15 días sin pesca, se habrían generado pérdidas aproximadas de USD $600 mil (en valor de playa, sin considerar transportes a los terminales de la capital y otros gastos). Y falta evaluar los días perdidos de febrero. Sin una solución a la vista, las pérdidas anuales en Ancón y Chancay podrían alcanzar los USD $2,2 millones. 

En su informe, Oceana precisó que estos cálculos basados en la información de los desembarques oficiales por especie registrados por el Ministerio de la Producción y los precios del aplicativo "Precios Playa" del Instituto del Mar del Perú deben tomarse como un punto de partida para la estimación económica del daño generado en la pesca artesanal.

Sueiro apunta que será necesario incluir más fuentes de información para determinar con certeza el daño total que, “con seguridad, es mucho mayor que los valores presentados en este informe”. La entidad se comprometió a lanzar un estudio similar sobre Callao y Ventanilla “en el futuro cercano”.

 

Ningún funcionario sabe

En este escenario, ¿cómo avanza el tema de los bonos para los pescadores afectados que prometió el Poder Ejecutivo? En su reciente presentación ante la comisión de la Producción del Congreso, el ministro de la Producción, Jorge Prado, informó que ya se habían empadronado a casi 2,600 pescadores con la finalidad de otorgarles una asignación económica excepcional. Aseguró que su sector ya coordinaba la autorización de esta bonificación con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

Convoca.pe intentó obtener información detallada de este bono, como la cantidad y plazos de entrega. Sin embargo, personal de la oficina de comunicaciones del Ministerio de la Producción dijo a este portal que los pormenores solo los maneja el MEF, que es “el portafolio encargado de dar la partida económica y el monto a repartir”.

A su vez, el área de prensa del MEF, ahora dirigido por Óscar Graham, respondió que, en efecto, el MEF se encarga de asignar la partida para el bono, pero que los detalles sobre su entrega corresponden solo al sector Producción.

Lo único claro es que los pescadores siguen luchando por alimentar a sus familias y acogiendo con los brazos abiertos cualquier ayuda, aunque parezca insuficiente. “Canastas nos ha entregado la Municipalidad de Lima. Repsol lo que nos ha dado son vales, vales de 500 soles (…) Esta ayuda es voluntaria de parte de Repsol para poder apalear un poco el problema”, comentó a este portal Kevin Villegas.

 

MINISTERIO DE LA PRODUCCIÓN
El ministro de la Producción, Jorge Prado Palomino, informó en el Congreso que a la fecha se empadronaron casi 2600 pescadores, pero no precisó cuándo se entregará la ayuda económica. Fuente: Andina. 


Coordinaciones

Consultada sobre la asistencia para los pescadores afectados por el derrame de crudo, la empresa Repsol respondió a Convoca.pe que ha “firmado acuerdos de colaboración en beneficio de 2,100 pescadores y comerciantes de las zonas afectadas”. Por escrito, la compañía informó que dentro de estos grupos se encuentran la Asociación de Pescadores del distrito de Ancón (1.045 personas), pescadores y comerciantes de Ventanilla (307), la Asociación de Pescadores de Chancay (115), el Asentamiento Puerto Pachacútec (87), entre otros. 

“Cabe destacar que la modalidad de soporte otorgada a las comunidades ha sido acordada mediante un diálogo continuo, atendiendo a las necesidades expresadas a la empresa. Dichos beneficios serán otorgados en plazos ya establecidos, hasta que las zonas de limpieza se encuentren aptas para el desarrollo de sus actividades”, señaló la compañía.

No obstante, Repsol no precisó ni el monto ni la forma de la entrega, así como las fechas en las que se ejecutará o si ya hizo efectiva la asistencia. 

La semana pasada, el alcalde de Ancón, Pedro John Barrera, afirmó que la empresa española ofreció otorgar un bono de mil soles mensuales a cada pescador de su distrito, el mismo que fue rechazado. “Lo que Repsol quiere dar es casi nada. [La empresa] les quiere dar un bono de 500 soles cada 15 días, y obviamente los pescadores han llevado eso a una sesión plenaria con sus integrantes y tengo entendido que no la han aceptado. Yo he tratado de que Repsol converse con los pescadores y el tema ha quedado ahí hasta ahora”, señaló en Radio Exitosa.

 

FRONTIS LA PAMPILLA

Repsol informó que firmó acuerdos de colaboración con más de 2 mil pescadores, pero muchos de ellos no están de acuerdo con este tipo de asistencia.

El burgomaestre afirmó además que Repsol pidió a los pescadores la lista de los afectados “para sincerar la información". Esta afirmación fue corroborada a este portal por el secretario de defensa de (Apescaa), Kevin Villegas, quien estimó que este planillón actualmente estaría listo en un 95%. Destacó, sin embargo, que si no alcanzan un acuerdo con la española, “acudirán a la vía legal para obtener una compensación”. 

“La empresa mantiene aún conversaciones con otros colectivos, principalmente de las zonas de Chancay y Aucallama, con las que esperamos alcanzar acuerdos pronto”, reconoció Repsol. De otro lado, Villegas informó que hay conversaciones con la Dirección de Pesca Artesanal de Produce, entidad a la que también alcanzaron sus planillones, “pero todavía no hay nada de cifras”.

Mientras se concreta la plena entrega de estos montos asistenciales que no deben confundirse con las reparaciones y compensaciones pendientes por el daño ocasionado los pescadores tienen las manos atadas. Miran con nostalgia aquellas aguas que les aseguraban el sustento familiar y que ahora se muestran tan tóxicas como la burocracia de un país en deuda.