La emergencia provocada por los dos terremotos que impactaron a Venezuela el pasado 24 de junio continúa agravándose. A medida que avanzan las labores de rescate, aumentan las denuncias sobre la insuficiente respuesta estatal, las dificultades para acceder a las zonas afectadas y la magnitud de una crisis que, según especialistas, tendrá consecuencias humanitarias, económicas y sociales de largo plazo.
En entrevista con Convoca en Vivo, la periodista venezolana Ronna Rísquez, directora de la organización periodística Alianza Rebelde Investiga, describió un escenario marcado por el dolor de las víctimas y la incertidumbre sobre el número final de fallecidos.
"El balance es un balance bastante, pues por supuesto, muy doloroso. Lo primero son las víctimas, miles de personas, no se sabe todavía cuántos van a ser los fallecidos."
Rísquez explicó que, de acuerdo con la información oficial del gobierno disponible hasta el momento de la entrevista, la cifra de fallecidos superaba las dos mil personas, aunque organismos internacionales proyectaban un número considerablemente mayor: "Se calcula que pueden llegar a más de 10.000 muertos."
Añadió que numerosos cuerpos permanecían atrapados entre los escombros y que miles de familias continuaban buscando a sus seres queridos: "No han podido ser recuperados."
Una crisis que profundiza el deterioro económico y social
La periodista sostuvo lo siguiente: "Esto va a tener un impacto económico escandaloso en Venezuela, que es un país ya que estaba con una situación bastante terrible en lo económico, una inflación desproporcionada, sin empleo, sin acceso a bienes, sin capacidad de consumo y de acceso a bienes básicos, a servicios básicos."
A ello se suma la situación de miles de damnificados que perdieron viviendas, pertenencias y, en muchos casos, sus fuentes de ingreso.
Uno de los aspectos que más preocupación genera, según Rísquez, es la respuesta de las autoridades durante la emergencia.
La periodista afirmó que, durante la cobertura realizada desde el inicio de la tragedia, la denuncia más recurrente ha sido la ausencia de apoyo efectivo por parte del Estado.
"La gente está muy afectada, una constante en todo lo que ha sido la cobertura de estos días es las personas denunciando la falta de apoyo del Estado y de las instituciones del Estado, la falta o la inexistencia de funcionarios que los ayuden en las labores de búsqueda y de rescate."
Además, aseguró que existen denuncias sobre acciones gubernamentales que han dificultado las tareas humanitarias.
"El gobierno no solo no ha ayudado a las víctimas como debería haberlo hecho, sino que además han comenzado a establecer mecanismos que han servido para obstaculizar el trabajo de los voluntarios, para obstaculizar el trabajo de los medios de comunicación, para obstaculizar el trabajo que están haciendo los propios familiares, para obstaculizar incluso el trabajo de los rescatistas profesionales."
Según explicó, algunos equipos internacionales de rescate enfrentaron restricciones para ingresar al país. La periodista también señaló que ciudadanos afectados han denunciado presuntos actos de saqueo cometidos por integrantes de cuerpos de seguridad.
"La gente dice que los funcionarios de los cuerpos de seguridad en algunos casos van al lugar de la tragedia no a colaborar y ayudar a atender a las víctimas y a rescatar personas, sino a intentar robarse lo poco que queda de valor entre los escombros."
Sobre las fallas en las edificaciones
Consultada sobre las versiones que atribuyen el colapso de numerosos edificios a problemas de construcción, Rísquez pidió prudencia y consideró prematuro establecer responsabilidades.
Explicó que entre las edificaciones destruidas existen inmuebles construidos en distintas décadas, incluso antes del programa de viviendas impulsado durante el gobierno de Hugo Chávez.
"Yo creo que todavía es muy pronto para hacer afirmaciones o juicios acerca de la calidad de las construcciones."
Aunque reconoció que no puede descartarse la existencia de casos de corrupción en algunos proyectos habitacionales, sostuvo que la magnitud del desastre exige investigaciones técnicas más amplias.
"Yo creo que sería irresponsable afirmar: esto pasó porque estas construcciones no estaban bien."
También recordó que el estado de La Guaira ya había sufrido graves daños durante el deslave ocurrido en 1999, lo que pudo haber debilitado parte de la infraestructura existente.
Pese a la magnitud de la crisis, Rísquez destacó la respuesta de la población venezolana.
"La solidaridad de los venezolanos, el espíritu de ánimo y de seguir adelante, de apoyarse y la sensibilidad de los venezolanos... eso es valioso porque nos reconforta como sociedad y nos ayuda en estos momentos tan duros."
Cómo canalizar la ayuda internacional
Ante las iniciativas de ciudadanos peruanos y de otros países que buscan apoyar a los afectados, la periodista recomendó priorizar mecanismos seguros y organizaciones humanitarias con trayectoria.
"Una de las sugerencias que se hace mucho es enviar donativos en dinero, pero no directamente a una persona, sino enviarlo a través de organizaciones que tienen cierto respeto, como por ejemplo Cáritas de Venezuela."
Asimismo, recomendó priorizar alimentos no perecibles y medicamentos solicitados por el personal de salud.
Durante la misma edición de Convoca en Vivo, el politólogo Eduardo Salmón advirtió que la tragedia venezolana constituye también una llamada de atención para el Perú sobre la necesidad de fortalecer la prevención frente a desastres naturales, considerando los riesgos sísmicos que enfrenta el país.