EMPRESAS FARMACÉUTICAS CONCERTABAN ALZA DE PRECIOS ANTES DE FUSIONARSE

Inkafarma y compañías adquiridas por este grupo empresarial fueron sancionadas con multas millonarias en 2016 tras comprobarse que coordinaban el incremento de precios de productos

Por Melanie Betetta

Publicado el 30 de enero de 2018

 

La compra por parte de Inkafarma (InRetail) de Quicorp (Mifarma, BTL, Fasa y Arcángel), realizada el sábado último, deja en manos de un solo grupo económico al menos el 85% del mercado farmacéutico en el Perú. Sin leyes antimonopolios, la posibilidad de que el grupo empresarial no utilizará su actual posición para subir los precios de los medicamentos y otros productos solo está respaldada por las declaraciones públicas de sus directivos.

Sin embargo, esta es una práctica en la que ya las compañías farmacéuticas habían incurrido. Esta acción indebida fue detectada por Indecopi (Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual) y sancionada en 2016 con una multa de más de 8 millones de soles, la cual pudo comprobarse tras el hallazgo de decenas de correos electrónicos de las empresas, cuyo contenido evidenció coordinaciones entre sus ejecutivos para el alza de precios de diversos productos. Convoca.pe accedió y revisó los documentos.

Resolución de Indecopi, de octubre de 2016.

 

 "Lo primero que queremos dejar claro y que no quede ninguna duda, es que ni Inkafarma ni Mifarma van a subir precios como consecuencia de esta transacción. (...) El mercado no va a permitir un alza de precios”, alegó ayer el vicepresidente de InRetail, Jorge Lazarte, en RPP.

Añadió: “En el Perú existen 12 mil boticas entre independientes y cadenas, de ese total 10 mil son independientes y tienen un 55 % del mercado. Las boticas de Inkafarma y Mifarma son solamente 2 mil, que representan menos del 20% del sector, de manera que si Inkafarma o Mifarma pretendieran hacer una subida de precios, no tengan duda de que lo primero que hará el consumidor es migrar a la botica independiente del costado".

No obstante, se conoce que la existencia de estos 10 mil locales de farmacias independientes en el país no detuvo en aquel momento a los grupos empresariales de elevar sus ganancias a costa del consumidor. 

 

El cartel farmacéutico

De enero de 2008 a marzo 2009, cinco cadenas de farmacias se pusieron de acuerdo para elevar al mismo tiempo los precios de 36 medicamentos y suplementos alimenticios a nivel nacional. Hoy cuatro de ellas pertenecen a un mismo dueño: Inkafarma. 

“Del análisis de los elementos de juicio que obran en el Expediente, conforme a lo desarrollado en las secciones anteriores, esta Comisión considera acreditado fuera de duda razonable que Arcángel, Fasa, Eckerd Perú (Inkafarma), Mifarma y Nortfarma (Boticas Felicidad) participaron en una práctica colusoria horizontal que abarcó, en el periodo comprendido entre febrero de 2008 y marzo de 2009, coordinaciones sobre, por lo menos, treinta y seis (36) productos de cinco (5) laboratorios en seis (6) fechas distintas. Todas las coordinaciones acreditadas tuvieron características similares y fueron ejecutadas, como se ha señalado, en función a una misma resolución infractora, teniendo por objetivo esencial incrementar los precios de venta al público a un nivel previamente acordado”, se lee en la Resolución 078-2016/CLC-INDECOPI, del 12 de octubre de 2016.

 

Sede institucional de Indecopi. Foto: Difusión

 

Indecopi pudo iniciar la investigación de este caso en el 2010 gracias a una serie de correos electrónicos encontrados entre diferentes funcionarios de las farmacias, como el siguiente entre directivos de Fasa e Inkafarma (Eckerd Perú y Droguerías Los Andes). 

“Te solicito tomes cartas en el asunto tan pronto como sea posible para que los precios se regularicen. (…) Tenemos mucho interés en que tus productos sigan creciendo en la cadena con un win – win (ganar – ganar)”, escribió el gerente comercial de Fasa al ejecutivo de un laboratorio en referencia a Inkafarma.

Según la resolución de Indecopi, algunos de los medicamentos seleccionados fueron analgésicos, sueros de rehidratación, y geles para cicatrices graves; así como suplementos alimenticios como Ensure y leche Similac. El alza de precio podía ser de solo algunos centavos o de más de 5 soles. En general, los precios concertados se mantuvieron por encima del 5% y en algunos casos por encima del 10%.

 

 

 Alza coordinada de precios de suplemento nutricional para niños. Fuente: Indecopi

 

Esta alza de precios fue posible ya que, si bien es cierto que las actuales cadenas de Inkafarma solo suponen el 18% de los locales en el país, lo que no menciona Jorge Lazarte es que según la misma Inkafarma en su memoria anual del 2016, antes de la transacción reciente, ya manejaban el 52,4% del mercado con solo la mitad de locales con los que cuentan ahora. La mayoría de farmacias en el país son independientes, pero son las cadenas las que se llevan la mayoría de las compras, tanto en unidades (55%, según IMS) como en compras  

La concertación permitió a las empresas implicadas elevar significativamente sus márgenes de ganancias. Como se indica en el siguiente cuadro de Indecopi, varias de las empresas tenían márgenes negativos antes de la maniobra, los cuales desaparecieron después de las infracciones.

 

 

El 12 de octubre Indecopi calificó de graves las infracciones y sancionó a Inkafarma por 931 UIT (S/.3.7 millones), a Boticas Arcángel por 867 UIT (S/.3.4 millones), a Fasa por 349 UIT (S/.1.4 millones), a Boticas Felicidad por 94 UIT (S/.371 mil) y a Mifarma por 32 UIT (S/.126 mil). Un total de casi 9 millones de soles en multas. 

Inkafarma decidió en noviembre del 2016 no apelar la decisión y pagar su multa.

 

La ruta a la concentración

La investigación de Indecopi comenzó en el 2010, pero la sanción no se dio sino hasta octubre del 2016. En ese período, se pudo observar un peligroso camino en el mercado farmacéutico hacia la concentración de empresas. Entre los años 2011 y 2016 se produjeron las siguientes adquisiciones: 

 

Inkafarma (Eckerd) fue adquirida por el grupo Interbank (Inretail) en enero de 2011.

BTL fue adquirida por el grupo Quicorp (dueños de Mifarma) en febrero de ese mismo año.

En enero del siguiente año Quicorp adquirió también Fasa.

En febrero del 2016, el Grupo Cencosud anunció que había vendido la cadena de farmacias que operan dentro de sus supermercados (en ese entonces 47 locales) a Mifarma.

Finalmente, en marzo de 2016, tras un año de intensa competencia entre Intercorp, Quicorp y la mexicana Femsa, Quicorp se hizo de Boticas Arcángel.

 

 

 

Dentro de la sanción también se les exigió a las empresas como medida correctiva que  “implementen un programa de cumplimiento de la normativa de libre competencia, (...) que tendrá por finalidad contrarrestar las condiciones que promuevan o permitan la comisión de conductas anticompetitivas”. El programa debería “aplicarse durante 3 años después de su aprobación”.

Para tal momento, tres de estas empresas ya pertenecían a un solo grupo, Quicorp, el cual manejaba el 36% del mercado de cadenas de farmacias en el Perú, entonces el segundo porcentaje más alto después del 52,8% de Inkafarma. Hoy, cuando el programa de libre competencia aún debería seguir vigente, ya es solo una empresa la que maneja al menos el 85% del mercado.

 

Sin intermediarios

Hoy son cuatro de las cinco farmacias sancionadas las que pertenecen a un mismo grupo económico, InRetail, dueños de Inkafarma. Los correos electrónicos de “coordinación” entre estas ya no serán necesarios para realizar manipulación de precios, bastará con caminar de una oficina a otra. Ya en el 2009, Inkafarma en específico mostraba una preocupación por mantener estas negociaciones sin rastro escrito, como se ve en el siguiente mensaje entre dos ejecutivas de Albis (Boticas Arcángel), en el que se consignó: “Eliana, ¿cómo están los precios? ¿Se han nivelado? Por favor, que toda comunicación con IKF [Inkafarma] sea directa (NADA POR ESCRITO) personalmente. Por último, vía teléfono”.

De hecho, en la operación sancionada el 2016, las coordinaciones no se dieron directamente entre las cadenas de farmacias, sino a través de sus proveedores comunes, los laboratorios, para tratar de brindar una apariencia de legalidad. Según el mismo Indecopi, esto, el uso de un tercero, sumado a los esfuerzos por mantener las coordinaciones sin rastro escrito, elevaron la dificultad para la Comisión de Defensa de la Libre Competencia de sancionar estas prácticas.

 

Indecopi detectó concertación de precios entre empresas farmacéuticas para 36 productos.

 

“(…) Esta Comisión ha podido acreditar fuera de una duda razonable que, por lo menos, Arcángel, Eckerd Perú (Inkafarma), Fasa, Mifarma y Nortfarma (Boticas Felicidad) adoptaron conscientemente una relación coordinada en sus políticas de precios en fechas específicas, supeditando o condicionando sus incrementos de precios a los incrementos de precios de las demás cadenas. En efecto, las comunicaciones demuestran la presión que ejercían las cadenas investigadas sobre sus proveedores para que se asegure que las demás cadenas cumplan con su compromiso o el condicionamiento a la aceptación masiva de las demás cadenas antes de adherirse a los precios coordinados”, se indica en la resolución sancionadora.

Cabe destacar que el proceso inicial de Indecopi comprendía 76 productos, de los cuales solo se pudo probar concertación en 56, y 7 cadenas de farmacias, las cinco sancionadas y Boticas Torres de Limatambo (BTL) y Boticas y Salud (ByS). Las últimas dos no fueron sancionadas ya que no se pudo “determinar fuera de duda razonable” que las menciones de estas empresas en los correos hayan sido realmente resultado de una coordinación.